Viernes 23 julio 2010.
Reclamaciones
Los disidentes llevados a España se quejan de que los eurodoputados europeos, preocupados por ellos cuando estaban en Cuba, ninguno los ha llamado para preguntar que necesitan. Señalan que seguramente como en España no esta Varadero, el hotel Nacional y el Cabert Tropicana no les interesa el asunto.
Viaje Madrid,
Los expresos Disidentes cubanos que están arribando a España procedentes de La Habana tendrán en breve la visita procedente de Estados Unidos del reconocimiento miembro de la extrema derecha del exilio cubano de Miami, el Congresista Republicano del sur de La Florida Lincoln Díaz Balart y un mensaje de apoyo de la organización batistiana “La Rosa Blanca” que preside el ahijado del dictador Fulgencio Batista.
En el Nuevo Herald.
Hoy en la página 11ª del diario El Nuevo Herald publica una información del reportero Juan Carlos Chávez sobre el arribo a Madrid de otro grupo de expresos Disidentes cubanos. El reportaje es ilustrado con una fotografía de uno de los recién llegados que se llama Alfredo Pulido López, dentista de profesión y católico de religión. El hombre se ve muy saludable, al parecer muy bien alimentado, con algunas libras de más de peso y con cara muy rozagante vestido con elegante corbata oscura con punticos blancos, espejuelos modernos montados al aire, enseñando una sonrisa de blancos dientes perfectos como de artista de cine . El tal Pulido, le hace honor a su apellido. Salió de la cárcel cubana muy bien “pulido” y no flaco, desnutrido y descangallado como decían sus amigos.
A la moda en Madrid.
Tres de las esposas de los disidentes cubanos, visitaron el viernes una peluquería en Madrid, se pintaron los cabellos, se peinaron elegantemente y se arreglaron las uñas de las manos y de los pies, como hacían cada semana en La Habana. Cuando le entregaron la factura, dijeron que era una barbaridad, que era el costo de 10 días de comida en el promisco hostal donde se alojaban. Señalaron que esa suma no la podían pagar, que ellas eran esposas de los desidentes cubanos y pensaban que era una cortesia del Gobierno Español. Las empleadas se quedaron anonadas pensando que eran tres locas o estafadoras. Le replicaron que no conocían a esas personas y que no eran clientes de ellas, qué pagaban o llamaban a la policía. Las señoras contestaron que en La Habana el costo de esos servicos no constaba más que unos 0.20 de euros y eran de mayor calidad. Finalmente la dueña de la peluquería accedió a que una empleada las acompañara hasta el hostal donde se alojan y que la administracción del hostal pagara el costo de los servicios y pasara la factura a quienes se responsabiiizan con los gastos de estas personas.
Más disidentes
Los disidentes Antonio Villarreal, Omar Ruíz y Pablo Pacheco fueron trasladados. Los familiares de Villareal para Logroño para visitar a unos familiares y después regresar a La Habana, dicen que lo de ellos es encuentro familiar y turismo. Antonio Villarreal por su parte viajó a Miami donde reside un hijo. La familia de Omar Ruíz y de Pablo Pacheco se han desplazado para Málaga a través de la Cruz Roja.
Nuevos disidentes
Ya llegaron a Madrid nueve disidentes más acompañados de 38 familiares, además de Arturo Pérez que llegó desde no se sabe dónde. Varios cubanos residentes en Madrid y en otras ciudades españolas, demandan ser alojados en el hostal Welcome y que le suministren asistencia alimentaria y de hospedaje por cuenta de las autoridades españolas . Consideran que tienen los mismos derechos y ellos están desempleados en España.
Mensaje desde Cuba
El Disidente Francisco Chaviano es de los llamados “Periodistas Independientes” que reciben dinero de Miami por sus actividades opositoras en la isla. Lo que expresa el Disidente Chaviano sobre el movimiento anti-castrista no es lo que quieren escuchar en Miami los que dirigen las organizaciones de exilados pero lo que dice, refleja un cuadro que mucho se parece a la verdad. Hoy, en caso de que el gobierno se decidiera a conversar con la oposición, no encontraría un legítimo interlocutor. En Miami , Jorge Mas Santos, Orlando Gutiérrez, Ángel de Fana o Silvia Iriondo, no cuentan con el apoyo de otros grupos y, por tanto, no están investidos para representar al exilio. En Cuba pasa lo mismo. Payá sólo representa a su grupo, lo mismo Palacios, Martha Beatriz, o cualquier otro. En Miami lo acusaron de agente de la Seguridad.
En Miami no están contentos.
La extrema derecha de Miami no está contenta con eso de que el gobierno cubano esté dispuesto a poner en libertad a todos los presos políticos que no hayan cometido delitos de sangre, tal como expresó en recientes declaraciones desde Europa el Presidente del Parlamento cubano Ricardo Alarcón. “ Si no hay más presos políticos en las cárceles de Cuba y no se puede seguir hablando mas de los “Derechos Humanos” qué vamos decir para seguir abogando en favor de la Ley del Embargo de Estados Unidos a la isla y a la prohibición de viajes de americanos a Cuba? Quien así hablaba era nada menos que uno de los dirigentes del Consejo por la Libertad de Cuba cuando conversaba con otros cubanos presentes, en el velorio del miembro de esa organización anti-castrista, Ricardo Mayo Álvarez que falleció en Miami el pasado sábado 17 de este mes de julio.
Presos liberados tienen poco de políticos
Por Lorenzo Gonzalo periodista cubano residente en los EEUU y subdirector de Radio Miami
Miami, 22 de Julio del 2010
Los presos cubanos recién liberados que llegaron a España, han declarado que desaprueban las gestiones emprendidas por el gobierno de ese país, para que los miembros de la Unión Europea, deroguen su política hacia Cuba. Dicha política fue bautizada como “posición común” y su instrumentació n data de la época en que el ministro español Aznar, se sumó a Washington, aceptando palmo a palmo la agresividad de Estados Unidos contra la Isla.
Esta política consiste en interferir en los asuntos internos de ese país y mediante presiones de diversos tipos, obligar al gobierno cubano a adoptar un sistema político y económico a imagen y semejanza del existente en Estados Unidos.
Es difícil entender a gente que se autotitulan “presos políticos” abogando porque sean otros quienes les resuelvan sus problemas.
Las luchas políticas siempre han supuesto un interés por los asuntos nacionales del país donde tienen lugar. Generalmente vienen incluso acompañadas por cierto chovinismo y son celosas de la injerencia o participación que terceros puedan tener en las mismas.
Las causas que defienden, si bien buscan la identificació n de los vecinos circundantes y de ser posible del mundo en general, siempre pretenden que los apoyos morales de los gobiernos, no vengan acompañadas de compromisos o condiciones dudosas.
Estados Unidos tiene una política hacia Cuba perfectamente definida. No ha dudado en poner en blanco y negro su disposición a ocupar la Isla. En el plan de “democratizació n” diseñado por Washington establece entre otras cosas la designación de un “Coordinador para la Transición en Cuba”. Entre las medidas dispuestas en la “Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre”, organismo adscrito al Departamento de Estado de Estados Unidos, están la asignación de fondos estadounidenses por 59 millones de dólares y una hoja de ruta de las medidas que un gobierno “no precedido por ninguno de los Castro” debe cumplir.
No existen maneras de crear un clima verdaderamente dinámico y eficiente de debate en Cuba, mientras Estados Unidos sostenga actitudes colonialistas y paternalistas de este tipo.
La actitud de los cubanos recién liberados y acogidos benevolentemente por España, en medio de una crisis económica que obliga a sus ciudadanos a emigrar por primera vez en más de treinta años, es una clara manifestación, que esos grupos llamados disidentes no entienden la problemática cubana o son oportunistas estimulados por el presupuesto aprobado por Washington. Tendrían que ser una cosa o la otra y en algunos casos, ambas cosas.
No es concebible que estas personas descalifiquen las gestiones que España realiza, precisamente para descongelar una política de injerencia, contraria a todos los principios de los procedimientos internacionales.
España no hace esto en ara de defender al gobierno cubano, con toda seguridad sus intenciones son todo lo contrario, pero evidentemente, dentro el contexto del respeto mutuo a la soberanía de otras naciones, dicha política es lo justo y aceptable.
Estas personas, llamadas de forma manipulada “presos de conciencia”, porque supuestamente hacían propaganda y divulgaban ideas contrarias a los postulados y el discurso oficial cubano, demuestran con esa actitud, que las labores por las cuales abogan no son consistentes con un debate de ideas, sino que prefieren recurrir a la fuerza y las presiones de los más poderosos para llevar adelante sus propósitos.
Descalificar la política española de distensión hacia Cuba, no cabe en un pensamiento que haya comprendido a cabalidad el daño que ha causado el proceder de Estados Unidos hacia la el Estado cubano, durante más de cincuenta años.
Los reclamos materiales hechos por estas personas a un país que con gran benevolencia los ha acogido, en medio de las penurias causadas por la crisis económica y su oposición a la racionalidad del planteamiento español respecto a Cuba, demuestran que de políticos tienen muy poco. Quien lo dude, que se tome un tiempo para hacer un recuento de la historia política cubana, de sus luchas independentistas e incluso de la historia de sus propios países.
ROMA PAGA A LOS TRAIDORES PERO LOS DESPRECIA.
Esteban Morales.
Los 75 pueden seleccionar quedarse en Cuba o marchar a España, en su defecto, a cualquier otro país que los reciba.
Todos cumplían condenas por estar trabajando asalariadamente para los intereses de la administración norteamericana, teniendo como objetivo básico desestabilizar el régimen político cubano. En cualquier otro lugar estarían presos.
Sin embargo, ya la Oficina de Intereses en La Habana, es decir el gobierno de Obama, marco sus pautas de tratamiento al caso. Los que emigren para España, no pasaran de forma expedita a Estados Unidos y los que desde Cuba deseen viajar a los Estados Unidos pasaran por un proceso normal migratorio de espera de 18 meses, después de ser entrevistados en dos ocasiones.
El mensaje es claro, Estados Unidos no les pagaba para que ahora se vayan para España ni a ningún lugar, sino para permanecer en Cuba, cumpliendo las tareas para las que les pagan.
Es decir, ninguno podrá recibir el tratamiento de “presos políticos” o de llamados refugiados políticos, que las administraciones norteamericanas le han dado a otros tantos casos, sino que serán tratados como ciudadanos cubanos comunes que desean emigrar. Serán tratados como puros emigrantes, sin méritos de ningún tipo.
No solo no fueron recibidos con alfombra roja y hotel cinco estrellas en España, como seguro esperaban, sino que ahora Roma, disgustada, no les da el tratamiento que consideran se merecen de su principal empleador. Nada, que “Roma paga a los traidores pero los desprecia”.
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